Agotada. a cabeza me patina después de una semana de dobles ensayos. El bolo de Memoria o Desierto en Burgos salió precioso, con su sustitución y todo, Roberta, ha sido una máquina, y trabajar con ella un absoluto placer, así que, aunque me he cansado, ha merecido la pena.

Es curioso cómo son las relaciones con los compañer@s, hay veces que en cuanto empiezas a trabajar el primer día con alguien hay un idilio total, un entendimiento absoluto y se trabaja por la escena, nada más que por la escena, por la función, por la historia que estás contando, es mágico, y tras esa magia hay tanto trabajo. Otras veces, sin embargo, no se da el idilio, el trabajo se complica, parece que la lucha es dentro de la escena, como si cada uno tirara hacia un lado y nada fluye. Puede que ni siquiera el público lo note, pero dentro del escenario se palpa y el trabajo es mas costoso.

Con Roberta ha sido la fluidez absoluta, esto es lo que pasa cuando te encuentras a personas que entienden el trabajo exactamente igual que lo entiendes tu. No son ni mejor ni peor, pero es que en esta profesión hay muchas maneras de trabajar que llevan al mismo sitio pero por caminos diferentes, todos son válidos y hasta compatibles; pero no se disfruta igual.

Esto pasaba por las mañanas, y por las tardes salía del drama y me metía en el vodevil. Que difícil es. el problema no es el personaje y su construcción, o su linea de pensamiento, ya que no puedes trabajar así en un vodevil. Es muy complicado trabajar desde la verdad cuando el ritmo, el tono y la marca son esenciales para montar la escena que va milimetrada.

Si escribo este diario es porque creo que no se tiene una idea acertada de como es el trabajo del actor.De hecho estos días me encuentro gente que me pregunta si estoy bien porque tengo problemas en los ensayos… Jamás he levantado un personaje dentro de una función que no tuviera su dificultad. Todos la tienen, cada uno la suya. Siempre pienso que esta vez no va a salir, siempre me pregunto como lo hice la última vez, que recuerdo idílica, siempre me debato pensando si tendrá verdad lo que estoy haciendo o si se me ve el lápiz. SIEMPRE.

Así que he aprendido a vivir y ser feliz con la frustración de que no me sale todo a la primera, de no tener el talento brutal de comprender a todos los compañeros o directores, de necesitar ensayos y ensayos para llegar a vivir dentro de un personaje en esa linea en la que nunca sabes si se te está yendo, porque te salía antes pero puede que se vaya…

Este trabajo es etéreo, no está en ninguna parte y sin embargo la técnica ayuda, las tablas ayudan, el trabajo personal ayuda, hacer yoga ayuda, un buen director ayuda, los compañeros perfectos ayudan… hasta tener equilibrio en tu casa ayuda. Pero nunca se tiene, nunca se sabe todo, siempre aparece un nuevo reto, una nueva dificultad.

En 5 Y ACCIÓN la dificultad es el estilo. Es un vodevil, mi personaje es pequeño, entra dice un par de frases y sale… y así unas 15 veces… me cuesta infinito encontrar la verdad ahí, sin una escena en la que el personaje se desarrolle y se cuente. Lo tengo que contar al entrar, sin decir nada, no es fácil. Pero esta es la tarea, y saldrá o no saldrá, pero siempre que estoy frente a un reto, soy feliz.

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